despido absentismo

El despido por causas objetivas debido a absentismo justificado pero intermitente,art. 52,d Estatuto de los Trabajadores, fue una de las novedades de la «reforma laboral», que ha venido planteando más dudas, por cuanto no hay consenso en cuanto a qué se considera enfermedad grave y que plantea cuestiones tales cómo ¿qué enfermedades estarían incluidas en dicha definición? ¿quién ha de determinar dicha consideración? y si las ausencias a las que se refiere el último párrafo del citado artículo se refieren a la enfermedad en sí ó únicamente al tratamiento para las mismas.

La cuestión principal versa sobre cómo saber si es posible o no el despido por esta causa en función de si la enfermedad que padece el trabajador está dentro de las excluidas.

Para empezar nuestro análisis, diremos que aquellas enfermedades que tenga una duración de más de 20 días tienen dicho carácter de excluidas, por cuanto no sería posible efectuar el despido basándose en esa circunstancia, cuestión ésta que, suponemos, encuadrará a muchas de las enfermedades graves, cuya duración muy probablemente será superior a dicho periodo. Sin embargo, para el caso de que no fuese así, y en función del último párrafo de dicho artículo, también se excluyen las ausencias que obedezcan a tratamiento médico de cáncer o enfermedad grave; y es aquí donde tampoco parece haber mucho consenso, por cuanto algunos tribunales superiores de justicia, como el de Castilla La Mancha y el de Madrid, en sentencias del pasado año, han expresado su criterio interpretando que dicho párrafo se refiere a las ausencias por el tratamiento y no a la enfermedad en sí misma.

Dicho esto se plantea la siguiente duda: si alguna enfermedad grave no alcanzase los 20 días de baja (entiéndase que mi criterio no es médico sino jurídico y por tanto desconozco si esto pudiera darse) ¿no quedaría excluida de las causas de absentismo para proceder al despido? (Ya que según algunas interpretaciones únicamente se excluyen las ausencias para recibir tratamiento)